martes, 30 de julio de 2013

LA LUCHA DIARIA POR SER UNA FAMILIA

Por Alejandro Martínez  alex@misionfamilia.com
 
No dejemos que el mundo complejo que se nos presenta cada día, nos haga rendirnos y alejarnos de nuestra noble labor que tenemos al poder liderar positivamente a nuestra familia.

Largas jornadas de trabajo por parte del padre, nuevos roles en la vida diaria de parte de la madre de familia, cientos de niños que son educados por los “nuevos” medios de comunicación, la economía compleja de cada uno de los países, etc.
 
Es verdad que cada vez se hace más difícil distinguir entre lo que somos, lo que estamos llamados a ser y lo que al final de cada jornada, nos encontramos con lo que fuimos ese día en realidad.
 
Solo un espíritu centrado en la verdad inquebrantable de la unidad del matrimonio, en el desarrollo del liderazgo positivo en lo hijos por parte de los padres y madres de familia, hará que la lucha diaria por ser una familia, pueda convertirse en una realidad que no solo conmueva sentimentalmente sino que inspire y que por inspirar, contagie de liderazgo a una comunidad transformándola positivamente.
 
Esta labor puede compararse al soldado que en medio del fragor de la batalla, cuida del enemigo las 24 horas del día la trinchera que marca su posición y que, en medio muchas veces de la soledad, encuentra en su misión, su profundo sentido de trascendencia.

La gran misión que se nos presenta hoy en día por ser familias de una sola pieza, coherentes con los valores y espíritu de entrega y sacrificio por los demás en harás de una sociedad mas justa, participativa y positiva, desborda en aspiración a cualquier otra misión que se nos pueda presentar como sociedad.

No será un camino sin caídas, sin fatigas y sin experiencias que por momentos, puedan nublarnos la vista de nuestro real objetivo. Sin embargo, como lo decía un buen amigo, no importa la caída cuando lo que se ama es la lucha. Esa lucha será para nuestros hijos una escuela de principios, voluntades y aspiraciones centradas en la formación del carácter, el intelecto y la educación de la afectividad.
 
A eso estamos llamados. Es el camino que escogimos al decidir formar una familia, pero con fe y acción, podemos asegurar que al final de esa cada vez mas difícil lucha diaria por ser una familia, la victoria será nuestra.

miércoles, 22 de agosto de 2012

FAMILIAS LÍDERES

Por: Alejandro Martínez Email: alex@misionfamilia.com
Hace poco tiempo vino a mi oficina una madre de familia y alumna que estaba cursando el programa de Master en Estudios de la Familia. Le habían detectado pocas semanas antes, una enfermedad terminal que amenazaba con avanzar de manera implacable en muy corto período de tiempo. Dentro de sus múltiples sentimientos de impotencia, había dos que en voz de ella, eran los que predominaban la mayor cantidad de horas de su día: el primero, muy comprensible, era el temor, desesperación y depresión que sentía al no poder hacer nada. El segundo era su pequeña hija, de 5 años, a la que, dadas las previsiones medicas, no podría verle crecer, jugar, graduarse de la universidad, quizá casarse y verla tener a sus futuros nietos. Hemos llorado juntos por breves minutos, no como director ni como alumna, sino como padre y madre de familia que vemos, que el don más precioso de nuestra vida, los hijos, puede llegar a ser una experiencia tan fugaz en nuestro existir, como un respiro. Pienso que todos aquellos que nos dedicamos a tiempo completo durante nuestra vida profesional a fomentar los valores de la familia, deberíamos de estar “vacunados contra este tipo de situaciones”, sin embargo no es así. Al ser padre de 6 hijos pequeños, puedo darme una idea muy clara de todos los pensamientos que azoraban a esta joven señora con su enfermedad y me pregunto ¿Por qué tenemos que esperar a estar en una situación límite para darnos cuenta de la familia que tenemos? ¿Qué necesitamos que suceda para darle un beso de buenas noches a nuestra esposa que descansa a nuestro lado? ¿Qué acciones en la bolsa de valores necesitamos que suban para poder guiar, educar y formar a nuestros hijos en aspectos fundamentales del carácter, liderazgo y servicio a la sociedad? Estoy enterado de que esta noble alumna sigue con su lucha diaria por arrancarle un pedacito de vida al destino, al tiempo que, inexorablemente se abre y se acorta cada día sobre su alma y deja caer, en pequeños lapsos de cariño, su devoción y fe sobre sus seres más amados. Si algo puede aún conmovernos, es ver partir sin remedio a una madre que ha dedicado su vida a quererse preparar para ser una mejor mujer, esposa, madre y líder. Ojala que mañana, podamos vernos de frente al espejo y podamos decirnos a nosotros mismos que hemos dado todo, hasta la ultima gota de sangre, por formar una familia líder comprometida con mejorar la sociedad. ¿Qué opinan?

lunes, 20 de agosto de 2012

VELAR POR NUESTROS HIJOS

Por: Alejandro Martínez. Email: alex@misionfamilia.com
¿Cuántas veces nos hemos encontrado en una situación en donde alguno de nuestros hijos(a)s pequeños, quizá de 5 ó 6 años, se encuentra enfermo? Puede ser que como padres o madres de familia pudiéramos haber tenido una larga jornada de trabajo, presiones con los demás peques, labores que pareciera nunca terminan… pero al encontrar a nuestro hijo pequeño enfermo, por más que estemos agotados, seguramente estaremos velando toda la noche para estar al pendiente de su salud. Estaremos observando y cuidando su salud, preguntándonos como una persona tan pequeña, tan indefensa, puede producirnos tantos sentimientos de preocupación y felicidad. Quizá es por ellos que ante lo adverso que pueda parecer por momentos la vida, como papás y mamás nunca nos rendimos… Lo mismo sucede o debería de suceder con la educación y formación en valores que les damos por medio del ejemplo de nuestra vida, la cultura y el deporte. Al final, como lo decía un muy buen amigo, “lo único que importará en los días finales de nuestra vida, será lo que hayamos hecho por los demás…” Pienso que es importante comprender que el mundo que enfrentarán nuestros hijos en el mediano plazo, será como nunca antes complejo, competitivo y desleal. Y es por eso que la formación de la voluntad, el carácter, la disciplina y el honor, serán piezas fundamentales que deberemos, al igual que cuando los cuidamos porque están enfermos, velar para sean las bases de dirección que guíen su vida. Y si… no es fácil, de hecho, educarlos en valores, además de lo académico, es un tema que solo se logra con dos palabras fenomenales: perseverancia y paciencia. Hechos concretos que son resultado del amor que, como padres de familia y principales líderes de nuestras familias, nunca deberíamos dejar de cultivar. No esperemos que sea demasiado tarde. No permitamos que como una enfermedad, cuando queramos actuar, no podamos hacer nada porque nos dimos cuenta que la edad fundamental de su educación y formación se nos paso sin pena ni gloria y ahora no podamos volver atrás en el tiempo para estar cerca de ellos.

jueves, 1 de septiembre de 2011

¿Por qué abrir un blog y escribir sobre la familia?

NUESTRO PRIMER BLOG: ¡¡BIENVENIDOS A TODOS!!

En México la ley de probabilidades nos indica lo siguiente:

• Según el INEGI, el promedio nacional de divorcios es del 12%. En el Distrito Federal esta cifra es cercana al 17% y el liderazgo lo tiene Baja California Norte con 30% de matrimonios que fracasan cada año. Esta mañana, una pareja que vemos desfilar por la calle, tiene un matrimonio garantizado de 7 años. Menos que su lavadora o su refrigerador.

• Hay 21% de madres solteras y ya son casi cinco millones de hogares uniparentales.

• En una familia de tres hijos, al menos uno de ellos presentará posiblemente problemas de conducta.

• Según la CONADIC, se ha incrementado en más del 50% el número de adictos a alguna droga en los últimos seis años. Así mismo, el 13% de la población presenta síndrome de dependencia al alcohol. En la ciudad de México, al menos 700,000 menores de edad tienen problemas por el consumo excesivo de bebidas. Por otra parte, 70% de los accidentes y 60% de los suicidios están vinculados con el alcoholismo.

• Según la encuesta sobre violencia intrafamiliar del INEGI, en uno de cada tres hogares de la Ciudad de México se registra algún tipo de violencia. Cada año son hospitalizadas en nuestro país, más de un millón de mujeres como consecuencia de agresiones que sufrieron en casa. Así mismo, la Cámara de Diputados, reconoce que en el país se atiende a través del DIF, a cuando menos 25,000 niños maltratados (este dato es parcial ya que varios estados no registran la estadística). Esto nos dice que hoy la familia, es uno de los grupos sociales más violentos.

Estas estadísticas hacen que cualquiera de nosotros nos preguntemos: ¿qué sucede hoy con la familia y la sociedad?... ¿cómo estoy formando a mi familia para asegurar que sean individuos felices y plenos?... ¿Cómo puedo ser parte de las estadísticas que edifican a la familia en lugar de corromperla?

A pesar de este panorama sombrío que se dibuja, estoy convencido que como sociedad, hay más gente interesada en promover el verdadero desarrollo de la familia. Son millones de personas que trabajan silenciosa y diariamente desde su propia trinchera, con altísimo compromiso, pero con pocos elementos teórico – prácticos que le ayuden en su titánica tarea.

La experiencia de nuestra organización en Misión Familia, A.C. en México, con jóvenes y familias, me permite afirmar que para la gran mayoría, “el hogar” es un pilar importante en su realización individual. Cuando se les cuestiona sobre cómo se visualizan en el futuro, estadísticamente podría concluir que prácticamente todos mencionan temas de desarrollo profesional y familiar:

Me visualizo “Con un trabajo estable”… “con mi negocio”… “Con una familia unida”… “formando una pareja”… “con mis hijos”… etc. Son el tipo de respuestas que encontrarás en los jóvenes de hoy.

A mi juicio, el problema radica en que difícilmente el joven (o el adulto) se acerca a medios de calidad que le ayuden a perfeccionarse en los temas de familia, igual que como lo hace con los temas académicos. Hoy -como padres de familia- estamos muy preocupados por asegurar que los hijos adquieran los mejores conocimientos, técnicas y habilidades que les ayuden en su desarrollo profesional.

Sin embargo, no tenemos la misma curiosidad y el mismo ímpetu para proveerlos de medios que les ayuden a formarse mejor como miembros de una familia, pilar que será indispensable en su desarrollo y en la felicidad de su vida.

Es aquí como este blog pretende aportar a la sociedad mexicana, a cada familia, padre y madre, hijos, abuelos y jóvenes: Proveer de elementos que conduzcan a la formación integral de la familia.

Queremos ser un medio de comunicación eficaz, práctico, ameno y vanguardista; que dote a cada uno de nosotros, de información que “ayude a desarrollarnos en el campo familiar”; siempre bajo una óptica positiva, mostrando conceptos fundamentados en valores universales y apoyándonos en expertos profesionales, que hacen su trabajo con el único fin de enriquecer a la familia mexicana.

Te invitamos a utilizar este “blog” como un mecanismo de perfeccionamiento humano, que estamos seguros será de gran utilidad para ti y para cada uno de los miembros de tu hogar.

¡Gracias por dejarnos entrar a tu casa y permitirnos contribuir al desarrollo pleno de tu familia!